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Una nueva infraestructura para el deporte

El Big Air ha debutado como disciplina olímpica este pasado martes 9 de febrero en los Juegos Olímpicos de Invierno. La enorme rampa de 64 metros de alto por otros 164 de largo, y las instalaciones adyacentes, se dejarán como parte del legado de Pekín 2022. Será el primer Big Air permanente del mundo. Hasta ahora se construían exclusivamente para el evento olímpico.

Será la sede donde entrenarán los esquiadores/as de la selección china, y deberá ser el trampolín para lograr medallas de oro ya que además es una zona que en invierno es una verdadera nevara por las bajas temperaturas que se alcanzan. Lo que permite que la nieve se mantenga muchos meses.

 

Vista del Big Air con el complejo industrial al fondo. | © nevasport.com

Integrando el patrimonio industrial en el tejido urbano

Las acerías, fundadas en 1919, dejaron de operar hace más de 15 años, como parte de los esfuerzos para despejar la contaminación del aire en la capital antes de los Juegos Olímpicos de Verano de 2008.

En su política de descontaminación el Gobierno chino obligó a Beijing Shougang Group, fundada en 1919, a cerrar todo aquello. Eso dejó una gran extensión de tierra en el centro de la ciudad, madura para la rehabilitación y la regeneración, dice la empresa de ingeniería y diseño ARUP, que transformó el sitio en un bullicioso centro para el turismo y las exposiciones de arte; en 2013 incluso fue sede de un festival de música electrónica.

Los organizadores de Beijing 2022 eligieron construir allí la rampa de Big Air, como piedra angular de la transformación de la zona, que se está convirtiendo en un moderno parque de oficinas y zona cultural con lagos, verdes jardines y muchas zonas recreativas. Será también el lugar donde celebrar grandes eventos deportivos o conciertos. Los restos oxidados y envejecidos del molino nunca fueron demolidos, una de las torres de refrigeración incluso lleva el logo de los Juegos.

En el círculo la zona de la rampa y su integración en todo el antiguo complejo industrial . | © nevasport.com

Un legado sostenible

El aspecto del legado lo podemos ver en el aprovechamiento de instalaciones ya construidas. La gran mayoría de instalaciones de hielo, situadas en Pekín, se han podido colocar dentro de estadios ya levantados para los Juegos de Verano de 2008: The Birds Nest e Ice Cube.

En cuanto a la sostenibilidad proviene del encomiable objetivo del organizador de ser 100% neutral en carbono, utilizando técnicas de refrigeración con dióxido de carbono en las pistas de patinaje artístico o velocidad, así como en la rampa de Big Air Shougang. Al construirlo cerca de la ciudad atraerá más aficionados reduciendo la huella de carbono que significaría trasladar todo eso y esa gente hasta las montañas. 

Al mismo tiempo los graderíos que han servido para ver el espectáculo de Pekìn 2022, se quedarán también para conciertos, obras de teatro o eventos deportivos, sirviendo como complemento a la parte cultural que se creará en esta zona industrial ya cerrada. El proyecto ha sido muy bien recibido por la prensa especializada en Proyectos de Arquitectura y Sostenibilidas Medioambiental.

Torre de refrigeración con logo olímpico| © nevasport.com